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La víctima también era miembro de la Comunidad Gay Sampedrana
SAN PEDRO SULA. Con sus manos atadas hacia la espalda y sus pies amarrados fue encontrado muerto en el interior del apartamento que hace ocho años rentaba en un edificio situado en la 8 calle, entre 4 y 5 avenida del barrio Lempira, el administrador de la Asociación Hondureña de Planificación Familiar (ASHONPLAFA), Javier Enrique Hernández.
El profesional, quien se supone fue asesinado a golpes y asfixiado, el sábado por la noche, fue encontrado por las autoridades con una camiseta alrededor del cuello. Sobre la prenda de vestir, sus asesinos le colocaron un alambre, de forma similar a un torniquete, el cual al darle vuelta lo asfixió. El occiso fue hallado por el vigilante del edificio en estado de descomposición y sobre un charco de sangre. Además de laborar para la institución médica, Hernández era el encargado de llevar la contabilidad a los miembros de la Asociación Gay Sampedrana. Su edad fue estimada por amigos suyos en 39 ó 40 años. Según el vigilante, el día que lo mataron llegaron entre las 8:00 u 8:30 de la noche, cuatro hombres jóvenes a buscarlo. El bajó a recibirlos y luego los condujo hacia su apartamento. Minutos después, dos de ellos abandonaron la estancia. El testigo aclaró no saber si otro de los jóvenes se marchó en el momento en que él fue a cenar. Aseguró que el último de ellos bajó hasta el domingo en la mañana y que al preguntarle en donde se había quedado durmiendo respondió que en el aposento de su tío. El profesional fue encontrado muerto ayer lunes, ya que del cuarto emanaba mal olor. En la investigación preliminar, los agentes de la DGIC no hallaron objetos de valor, por esta situación presumen que el móvil del crimen fue el robo. Mientras las autoridades legales realizaban el levantamiento, hasta el edificio llegaron varios miembros de la Asociación Gay, quienes al confirmar que lo habían asesinado, se abrazaron y lloraron al unísono. |